Piensa en el contrato común
Un tres y un cuatro anunciados forman un contrato de siete bazas, y al marcador le da igual quién las gane. Si tu compañero consigue más de las suyas, tus tres dejan de ser una cuestión de honor y no hace falta perseguirlas a cualquier precio. Antes de jugar, mira el total de la pareja y cuántas bazas faltan.
No superes a tu compañero sin motivo
Si tu compañero ya gana la baza y una carta baja se la deja, guarda la alta para después: superarle es como pagar dos veces la misma cuenta. A veces conviene ganar para elegir la próxima salida, pero comprueba antes que esa iniciativa compensa gastar una ganadora.
Protege el nil
Cuando tu compañero anuncia nil, cambia tu papel: ahora eres su escolta. Intenta cubrir sus cartas peligrosas sin abandonar tu propio contrato. Deduce qué palos le faltan a partir de las cartas jugadas, sin intercambiar información sobre las cartas ocultas.
Vigila las bolsas
Una vez cumplido el contrato, cada baza innecesaria es un paso hacia la penalización. Eso sí, no regales una baza segura mientras el contrato siga en peligro. Y mira el contador: con nueve bolsas, otra baza extra cuesta mucho más que con cero.
Preguntas frecuentes
¿Debo sacar siempre los triunfos?
No. Al arrastrar picas también vacías las de tu compañero, y con ellas sus opciones de cortar. Decide según el contrato y lo que revelan las bazas jugadas.
