Preparación y anuncios
Cuatro jugadores forman dos parejas, con los compañeros sentados frente a frente. Se reparten las 52 cartas de una baraja sin comodines: trece por persona. El orden de cada palo es A–K–Q–J–10–9–8–7–6–5–4–3–2, y las picas son siempre triunfo, así que hasta la pica más baja puede llevarse un as de otro palo. Cada jugador anuncia cuántas bazas espera ganar; los anuncios numéricos de la pareja se suman en un contrato conjunto.
Jugadas legales
La primera carta de la baza fija el palo de salida. Si tienes ese palo, lo sigues, sin excusas. Si no lo tienes, eliges tú: cortar con una pica o descartar otro palo. No existe una obligación general de superar la carta anterior, así que nadie te obliga a gastar una carta alta solo porque la tengas. Gana la pica más alta o, si no hay picas, la carta mayor del palo de salida. Quien gana la baza abre la siguiente.
Cuándo se puede salir de picas
Las picas se «abren» en cuanto alguien juega una sobre una baza iniciada con otro palo. Hasta entonces no puedes salir de picas, salvo que no te quede otra cosa en la mano. Ojo: la restricción afecta solo a la salida. Si te falta el palo de salida, puedes cortar cuando quieras. Así las primeras bazas se disputan con los otros palos y no con un arrastre prematuro de triunfos.
Contrato y puntuación
Cumplir el contrato da diez puntos por baza anunciada, y cada baza de más suma un punto y una bolsa. Fallarlo cuesta diez puntos por baza anunciada. Las bolsas parecen un regalo hasta que se acumulan: cada diez suelen restar 100 y el sobrante se conserva. El nil, la promesa de no ganar ninguna baza, se puntúa por separado.
Preguntas frecuentes
¿Debo cortar si no tengo el palo?
No. En el Spades clásico, si te falta el palo de salida, decides tú: cortar con una pica o descartar otro palo, aunque el rival vaya ganando la baza.
¿Se usan comodines?
No en estas reglas. Los comodines y los órdenes de triunfo alterados son variantes caseras; aquí se juega con la baraja normal, sin ellos.
